lunes 23 de febrero de 2009

OBJETIVOS

Desarrollo comunitario para la Colonia Mitre (Agua potable y sistema de riego para proyectos productivos en la Colonia Mitre)

domingo 22 de febrero de 2009

ALGUNOS DE NUESTROS LÍDERES

  • Carlos Campú - cacique principal de la NACIÓN MAMÜLL, PUEBLO RANKÜL-localidad de Árbol Solo
  • Oscar Guala - Consejo de Lonkos del Pueblo Ranquel de La Pampa – Lonko Comunidad Yanquetruz
  • Curunau Cabral - líder de la comunidad Epumer
  • Germán Canuhé - Presidente Federación India en el Centro de Argentina.

FUERZA Y PRESENCIA RANCÜLCHE EN LA PAMPA

Los Ranqueles así llamados por los blancos, eran la “gente del carrizal”, según las voces: RANKUL: carrizal y CHE: gente.
Después de alcanzar una población cercana a las 15 mil personas a mediados del siglo XIX, el pueblo Ranquel iba a ser una de las culturas arrasadas por el ejército comandado desde Buenos Aires durante la Campaña del Desierto.
El origen del pueblo Ranquel es incierto aunque algunos historiadores hablan de raíces pampeanas y cordilleranas, así como de la araucanización de su cultura.
Uno de los lonkos o caciques actuales dice que los Ranqueles formaban parte de la Nación Mamülche, una confederación de diferentes pueblos, entre ellos los llamados Chediches (gente del Salitral), los Looches (gente de los medanales), los Chicalches (gente de los chañares) y los Canuelooches (gente de las arcillas) que abarcaban un territorio que se encontraba entre el Río Negro, el Río Neuquén, el Río Grande, el Río Diamante, sur de San Luis, sur de Córdoba, sur de Santa Fe, y la franja oeste de la provincia de Buenos Aires.
Hasta los últimos ataques del ejército las principales comunidades ranqueles ocuparon el “país de la leña” o Mamül Mapu, en el caldenar, donde se encontraban Leuvucó su principal población y Potaihué que le seguía en importancia.

Los ranqueles sobrevivientes al exterminio fueron trasladados a la Colonia Emilio Mitre, tierras que fueron destinadas para su confinamiento. Así mismo otros fueron vendidos como servidumbre en Buenos Aires, o trasladados a los ingenios azucareros de Tucumán y encarcelados en la isla de Martín García.
Son 19 las comunidades ranqueles actuales dentro la provincia de La Pampa y están localizadas en Santa Isabel, la Colonia Emilio Mitre junto a El pueblito, Árbol Solo, La Humada, Victorica, Telen, Santa Rosa, Toay, Gral. Acha, Eduardo Castex, Gral. Pico y Realicó.
Una comunidad se encuentra en la provincia de San Luis donde el gobierno de esa provincia les ha restituído unas 10.000 Has en Fraga, además se coordinar la implementación de un programa de viviendas, un hospital, una escuela con proyección bilingüe, y un establecimiento para cría de caballos y ovejas. A diferencia de la Colonia Emilio Mitre -ubicación: Dpto. Chalileo, provincia de La Pampa / Habitantes: 230 personas aprox. / Problemáticas de salud: chagas y tuberculosis / Viviendas: adobe crudo, viejo plan de viviendas inconcluso / Economía: reducida a las artesanías / Educación: nula / Servicios: pantallas solares - no hay agua dulce.

Gente de origen ranquel también se encuentran en Córdoba, Buenos Aires y Mendoza. Las estadísticas no solo se frustran por los mestizajes sino también intervienen las sensaciones de miedo y vergüenza impuestas en el siglo XX por la “civilización”.
Muchos debieron ocultar su identidad ya que se les prohibieron a fuerza de torturas su lengua y sus costumbres ancestrales heredadas.De acuerdo con un relevamiento del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos en base a una Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas del 2004-2005 son 4.573 personas las que se reconocen descendientes de la nación Ranquel.

COSMOVISIÓN Y SÍMBOLOS DE LA CULTURA RANQUEL

Los ranqueles celebran el inicio del año cada 24 de junio, cuando se produce el solsticio de invierno; es la fiesta de weny tripantu o Wiñoy Tripantú.
A partir del 21 de junio es cuando se comienza a renacer, empieza el camino al sol, el nacimiento de un nuevo ciclo.
Se traduce como la nueva salida del sol, rito ancestral de la renovación de las fuerzas del cosmos y la naturaleza.
Esto ocurre en el tiempo de Pukem (invierno).
La importancia de este rito reside en que nosotros como parte de la naturaleza y un cosmos integral nos renovamos en nuestras fuerzas y conocimiento con la esperanza de un futuro mejor.
Esperan despiertos el año nuevo, comienzan haciendo el nguillatun, es decir la elevación de ruegos a Vutachao, el gran padre y el dios supremo y después se invoca a Nguenechen, dios de la gente.
Se reúnen alrededor del rehué que es el sitio de oración (RE: puro, HUE: lugar) y del quemu –quemu, un tótem con cuatro escalones, elemento de la “machi” o guía espiritual.
A Vutachao se le pide por la salud de la gente, por la hacienda, por las buenas lluvias, por buenas semillas, para engordar el ganado. Luego dan cuatro vueltas y gritan para sacar los malos espíritus y abren las manos para atraer los buenos.
El encuentro comienza con una fogata y al amanecer comienzan a sonar el cultrun, instrumento que representa al universo, así mismo las trutrucas y la pifilka, cuyo sonido reúne a los hombres con Dios.
Entre las expresiones religiosas todavía hoy se practica el choique pürrun o baile del ñandú.
La machi, curandera, es el puente con la comunidad con el mundo sobrenatural. Conocedora del uso de plantas medicinales y del arte de la adivinación, también cumple un papel importante en las ceremonias o rogativas comunitarias.
Uno de los juegos que practican los ranqueles es el palihue, "pali": bola utilizada para el juego y "hue": lugar, cancha donde se practica. Este juego está considerado como un juego que en ciertas circunstancias tiene la característica de sagrado. Practicado por los varones, servía para el entrenamiento muscular de todo su cuerpo, desarrollar la agilidad, etc. Además de ser un elemento lúdico de importancia en la vida del niño.
Como expresión de su arte se trabaja la lana y se tejen hermosísimas telas y ponchos. Las tinturas para teñir sus telas se extraen de la jarilla, chilca, retortuño, carqueja, piquillín, eucalipto y cáscara de cebolla darán el tono ocre, marrón, amarillo o verde a sus piezas, y con hollín se logra el negro.
Muchas comunidades de La Pampa tuvieron sus plateros o “retrafé” que trabajaron sus propias piezas. Al cacique Ramón Cabral se lo conocía como Ramón el Platero, por su oficio. Estos hombres eran muy respetados. También se realizan artesanías y trabajos de cuero, cerámica y madera de caldén.

ASPECTOS LINGUÍSTICOS

Desde la perspectiva lingüística el ranquel es una variedad de la lengua mapuche o araucana, presenta similitudes fónicas con el picunche, dialecto norteño de La Araucanía chilena.
La lengua ranquel es ágrafa, o sea que no tiene escritura.
En el año 1983 comenzaron a realizarse registros de los pocos hablantes y semihablantes que quedan.
El léxico se ha reducido, así mismo las normas que rigen esta lengua.
En el 2001 se elaboró un diccionario.
Seguidamente se realizaron una serie de artículos sobre los niveles fonéticos, fonológicos, morfosintácticos y sobre su vocabulario.
Desde la perspectiva jurídica desde el año 1985, se promulgaron en la Argentina una serie de leyes como la Ley Nacional Nº. 23.302/85 de “Política indígena o de apoyo a las comunidades aborígenes”, estas reconocen entre otros puntos, los derechos de los indígenas a una educación bilingüe e intercultural, un reclamo permanente de los pueblos originarios.
Dado que la lengua ranquel es ágrafa, para implementar una enseñanza de la misma fue indispensable generarle una escritura.
El primer curso que se dictó, se llevó a cabo en la escuela hogar de Santa Isabel en el año 1996.
Se emplearon grafemas propios del ranquel y diferentes de los del español.
Se acordó apoyarse básicamente el Alfabeto Mapuche Unificado concebido en Chile en 1986.
Fueron muy pocas las modificaciones que se realizaron al Alfabeto Mapuche Unificado. De este grafemario se partió para la realización del diccionario. Aunque todavía quedan ajustes gramaticales que acordar.
Es de vital importancia para esta lengua que recobre vigor desde el ámbito comunitario para no terminar de alejarse de la original.
En el año 1998, se elaboraron una serie de cuadernillos dedicados a distintos temas: lingüísticos, históricos y culturales, con la intención de que sirvieran de material didáctico para el curso de lengua ranquel. Los mismos nunca fueron publicados por el Ministerio.
La transmisión intergeneracional de la lengua quedó interrumpida, es imprescindible incrementar la interacción entre los miembros de la comunidad ranquel para revitalizar y recuperar la plenitud de su lengua apoyándose también en sus aspectos metalinguísticos.

UNAPOESÍA

Pichi curüf (pequeño viento)

Pichi curüf ------ pequeño viento
Left mapu ------ de la llanura
Pichi curüf ------ pequeño viento
Mew wigkull.. ------ de la cordillera


Mincé pewma ------ tengo sueños
Pichi curüf ----- pequeño viento
Buta pewma ------ grandes sueños
Wellu mapú ------- cielo arriba

Incé ulkantün ------ yo te canto
Pichi curüf ------ pequeño viento
Buta ulkantün ------ gran canto
Ñuke mapa mew ------ de la madre tierra.

CACIQUES EN NUESTRA HISTORIA

CARRIPILUN
Pehuenche nacido en ranquil que entre los años 1789 o 1790 se estableció en el Mamuel mapu. Según algunos autores con Carripilún nace el verdadero Imperio Ranquelino.
Mantuvo a raya a los Tehuelches, y a los Pehuenches, aliados de España. Viajó con De la Cruz a entrevistarse con el Virrey Sobremonte, para autorizar un camino entre Chile y Buenos

En 1795, este cacique junto a Llanguelen y otros veinte jefes firmó importantes tratados de paz con Simón de Gorordo, en la frontera de Córdoba. Años después como líder principal de la nación de las pampas, puso a disposición del Virrey Sobremonte 3000 lanceros para la defensa de la ciudad de Buenos Aires frente a los ingleses, aunque el virrey prefirió la huida. Feliciano Chiclana lo visitó en nombre del Supremo Gobierno de las Provincias Unidas en 1819 para solicitarle que no dejara pasar a los contrarrevolucionarios españoles por su territorio.
Muere en 1820.

YANQUETRUZ
Muerto Carripilún los ranqueles contaron con Yanquetruz de origen huilliche.
Era la época en que los ranqueles sostenían una lucha ininterrumpida, cruel, despiadada, a lo largo de un cuarto de siglo desde 1827 hasta 1852, contra don Juan Manuel de Rosas.
Rosas intentó aliarse a otros caciques de la región para destruir a los ranqueles.

Enfrentó a la expedición de Juan Manuel de Rosas desde una especie de guerra de guerrillas, presentándole una eficiente resistencia. Calfucurá, señor de las Salinas tuvo que contar siempre con el de Leuvucó y no se animó jamás a enfrentarlo como si lo hizo con muchos otros caciques.

CALFUCURÁ (Piedra Azul)
Creador de la dinastía de los Piedra. Nació en territorio chileno, fue el jefe indiscutido del Desierto, Calfucurá mantuvo una doble política, por un lado fue aliado del gobierno de Buenos Aires, pero cuando entraba en conflicto con buenos Aires los malones arreciaban sobre las fronteras.
Mientras mantuvo su alianza con Juan Manuel de Rosas, llevó la guerra a las fronteras de las provincias que no estaban de acuerdo con la política del caudillo porteño. Realizó también un tratado de paz con Urquiza. El 3 de junio de 1873, el temible cacique de las pampas moriría en las Salinas.

MANUEL NAMUNCURÁ
Hijo de Calfucurá. En 1857 su padre lo envió a Paraná para que siguiera sus estudios en el Colegio de Uruguay. Urquiza fue su padrino.

PAINÉ GUOR: (ZORRO CELESTE)
Gobernó desde 1835 a 1847 desde Leuvucó. Fue el fundador de la Dinastía de los Zorros.
Logró casar al hijo de uno de sus caciques con una sobrina de Calfucurá. No obstante esta alianza reforzó militarmente la frontera entre ambos cacicazgos.
En este periodo los ranqueles se fortalecieron militarmente con la masiva inmigración de unitarios a partir de 1835, destacándose el coronel Manuel Baigorria, ex alferez de manco Paz, que disciplinó los ejércitos indígenas, y así defendieron sus hogares y sus fronteras.
Según historiadores, al morir la ceremonia fúnebre que se realizó incluyó el sacrificio de machis y de algunas de sus mujeres, de caballos de guerra, ovejas, y también se ofrendaron sus espuelas de plata, estribos, su montura y sus mejores ropas.

PINCEN
Famoso por su astucia, temeridad, bravura y por no someterse a la jefatura de caciques mayores. Nació en 1829 en la zona de Carhué.
Pincén era un poeta, o sea un genpin (‘dueño del decir’) título que tenía un gran valor. Por ese motivo lo llamaron Pincén, o sea ‘el que dice de los abuelos’. Tras su captura fue conducido a la isla Martín García como prisionero, fue liberado condicionalmente por la familia Roca y llevado a Junín, donde se desempeñó como peón de estancia hasta su muerte

MARIANO ROSAS: CACIQUE PAGUITRUZ GUOR – ZORRO CAZADOR DE LEONES
Era el cacique principal y autoridad indiscutida desde sus tolderías en Leubucó centro político del cacicazgo.
Su cacicazgo inició en 1858, cuando había sucedido a su hermano mayor, Calvaiu.
Gobernó hasta el año 1877. Se lo conocía como un hombre prudente, inteligente, persistente y conciliador., además de hábil y elocuente orador.
Nació hacia 1825 a orillas de la laguna Leuvucó, (30 kilómetros de Victorica). Fue el segundo hijo del cacique Painé y de una cautiva.
En su adolescencia fue tomado prisionero junto a otros jóvenes en la laguna de Langhelo, cerca de Melincué, mientras los lanceros intentaban un malón hacia la frontera norte. La partida militar los trasladó engrillados hasta Santos Lugares. Poco después los llevó en presencia de Juan Manuel de Rosas.
Al enterarse de que Paghitruz era hijo de un cacique famoso, el Restaurador "le hizo bautizar, sirviéndole de padrino, le puso Mariano y le dio su apellido. Le mandó con los otros de peón a su estancia del Pino".
Aprendió a leer y escribir, y se hizo diestro en las faenas rurales. "Nadie bolea, ni piala, ni sujeta un potro del cabestro como él", diría el escritor Lucio V Mansilla. Pero en seis años no perdieron la nostalgia por la toldería. Una noche de luna llena de 1840, los chicos ranqueles montaron los mejores caballos y escaparon. Anduvieron perdidos, pero lograron escabullirse de sus perseguidores.
Llevaba poco tiempo de regreso en Leuvucó, cuando Mariano recibió un regio regalo de su padrino. "Consistía en doscientas yeguas, cincuenta vacas y diez toros de un pelo, dos tropillas de overos negros con madrinas oscuras, un apero completo con muchas prendas de plata, algunas arrobas de yerba y azúcar, tabaco y papel, ropa fina, un uniforme de coronel y muchas divisas coloradas", relata Mansilla.
Con el obsequio venía una invitación a visitarlo. Pero Mariano, tras consultar a las "agoreras", juró no dejar nunca su tierra.
En 1858 asumió la máxima conducción del cacicazgo —pertenecía a la dinastía de los zorros, la más prestigiosa—, flanqueado por otros dos grandes caciques: Baigorrita y Ramón el Platero. Fue un gran jefe en la guerra contra el huinca, hospitalario con las familias unitarias prófugas de los federales. Y también en los largos períodos de paz que consiguió pactar, en los que fomentó la agricultura y la ganadería.
Mariano Rosas continuó la alianza con Urquiza, batiéndose los ranqueles en Cepeda al lado del entrerriano.
Con la invasión al mando del coronel Julio de Vedia quedó definitivamente rota la paz, y no dejó a Mariano Rosas otra alternativa que la de organizarse para su defensa. Se sucedieron continuas ofensivas (malones) quedando las poblaciones fronterizas arrasadas por el furor ranquel. A comienzos de 1865, el gobierno argentino solicitó la paralización de las hostilidades
Mariano Rosas murió de enfermedad el 18 de agosto de 1877.
El respeto que generaba este cacique llegó hasta las calles de Buenos Aires quedando consignado su fallecimiento en el periódico porteño La Mañana del Sur el cual también describió las honras fúnebres de su pueblo.
Un año después, el Gobierno lanzaría la Campaña al Desierto.
Lo sucedió su hermano Epumer hasta la rendición ante el ejército de Julio A Roca.
En 1879 cuando el coronel Eduardo Racedo toma Leuvucó, profanó la tumba de Mariano Rosas robando con sus huesos y enviándolos luego a la Sociedad Antropológica de Berlín. Terminó obsequiándolos a Estanislao Zeballos, un coleccionista de cráneos que a fines del siglo XIX los donó al Museo de Ciencias Naturales de La Plata.
En 1893, la revista del museo analizaba el conjunto de 111 calaveras masculinas y femeninas. En el catálogo escrito por Lehmann Nitsche, la de Mariano Rosas llevaba el número 292. El 241 correspondía al célebre cacique araucano Calfucurá.
Trofeo de guerra primero, patrimonio antropológico después, el cráneo del Zorro Cazador de Leones estuvo expuesto en el museo durante un siglo.
Fue necesaria una ley del Congreso de la Nación para que algunos antropólogos renuentes cedieran las "piezas". Finalmente los restos del cacique comenzando el siglo 21 fueron velados con todos los honores por las comunidades ranqueles. Y descansan para siempre junto a la laguna de Leuvucó, bajo un mausoleo coronado por la escultura de un zorro.

CAYUPÁN (Seis Pumas)
Era cuñado de Baigorrita - durante la década de los 70 fue su embajador plenipotenciario en todas las negociaciones mantenidas con los blancos, desde hablar con el jefe de una partida hasta negociar los grandes tratados con los ministros del gobierno en Buenos Aires. Sus dotes diplomáticas eran reconocidas desde el Plata a los Andes.
Es uno de los más prestigiosos capitanes Ranquelinos. Mientras Cayupán estaba en Buenos Aires entró la viruela en sus toldos y se llevó toda su familia. Se estableció en Villa Mercedes de San Luis.
Fue reclutado por el ejército argentino con sus lanceros con grado de capitán y más tarde, ya teniente coronel, mandó la vanguardia de Rudecindo Roca que alcanzó a Baigorrita en Cochicó (Aguada de las Mariposas), donde intentó convencerlo de entregarse y parece haber facilitado el escape con su renuencia en la persecución.

PEÑALOZA
Este cacique y sus hijos Gaico y Tapayu eran denominados “indios gauchos” -término que remitía a grupos que no acataban a cacique alguno, mayoritariamente compuestos por refugiados blancos-, e incluso se dice que eran riojanos arrojados al desierto después de la derrota de las montoneras del Chacho Peñaloza y los Saá.
En el diario de marcha de una exploración realizada durante la campaña de la 3ª División de la expedición al desierto, el comandante Anaya anota: Pichi-Quehan fue durante nueve meses el albergue del famoso cacique Peñaloza, temible por su hijo el teniente Gaico, quien había puesto en el Médano Colorado una guardia que impedía el tránsito a los que mantenían relaciones comerciales con los ranqueles, exigiéndoles indemnización por el pasto y agua que sus cabalgaduras consumían, como también un derecho de introducción.

LUIS ‘LUCHO’ BAIGORRIA
Hermano de Baigorrita, inalonco -o ‘capitanejo’, según los blancos- siguió a su hermano casi hasta el final. Fue tomado prisionero, en junio-julio de 1879 en Cochicó. Se escapó, cuando supo que su hermano había sido muerto, sintiéndose responsable de su gente. Poco después se entregó o fue capturado con los sobrevivientes.
Se ha escrito que a los diez y seis años, se batió al lado de su padrino el Coronel Baigorria en la memorable batalla de Cepeda ocurrida en 1859.
Después de una temporada en Martín García lo sacaron de allí para mandarlo a pelear contra los revolucionarios del 80, donde resultó herido, y luego quedó en libertad. Reunió a los sobrevivientes de su gente y los llevó a vivir a un lote que le asignaron en un paraje de La Pampa, donde murió el 3/2/1933.

RAMÓN CABRAL O RAMÓN EL PLATERO
Prestigioso cacique. Artesano dedicado al trabajo en platería. Él y su tribu, abandonaron su campo con lo que tenían transportable, alguna hacienda vacuna y yeguariza, sus majadas de ovejas, sus vacas lecheras, sus perros y enseres encaminandose a la frontera de Córdoba para incorporarse a la civilización.
EPUMER
Su verdadero nombre era EPUMER PAINE. Epú es el numeral dos, y Gnerr, significa zorro. su nombre completo significa DOS ZORROS CELESTES. Adoptó el apellido Rosas por su hermano. Se entregó prisionero al general Rudecindo Roca, en 1879.

CALVAÍN
Cacique general de los ranqueles, hijo mayor de Painé y hermano de los caciques Mariano Rosas y Epumer.

CUMELAU
De cume: bueno, y lauen: medicina. Era suegro de Baigorrita, era el segundo de Namuncurá, vale decir que era un jefe principal chadiche y estaba emparentado con los rancülche. Lo capturan con su gente y la mayor parte de la de Marillán.

ANÜNGUER Y NGUERENALN
Anünguer (Zorro Sentado) y Nguerenaln (Zorro Batallador), la amistad que los unía era muy grande. Estos dos caciques eran conocidos por su gran belicosidad y rebeldía, eran caciques de bajo rango y tribus reducidas.

MARILLAN
De Marillanca: diez cuentas de collar. Suegro de Baigorrita, se había retirado con su gente a los áridos terrenos al sur de Urre Lauquén (Vurrelauquen: Laguna Amarga) tiempo antes de la campaña del desierto. Se retiró ante el avance de las tropas y se unió a Cumelau, siguieron juntos la retirada hasta ser alcanzados al sur del Colorado. Cumelau cae prisionero, y Marillán escapa con varios de sus hombres luego de dar una cruenta batalla.

PURRAN
Purrán significa vale por ocho. Félix San Martín ha escrito: Cuando las fuerzas nacionales se establecieron en Chosmalal, las tribus picumches (picum: norte; che: gente) obedecían al famoso Purran. Veintidós caciques menores le respondían, contándose entre los más poderosos Udalman, que tenía sus tolderías en las inmediaciones de Mal Barco, y Huaiquillan, segundo y yerno de Purran, con sus toldos en Ranquilon. El prestigioso caudillo picumche, en aquellos momentos, podía poner en línea hasta mil lanzas, disponiendo de numerosa y escogida caballada.
Fue capturado por el mayor Ruybal, de la 4ª División, estuvo ocho años prisionero, hasta que un mayor de la expedición al desierto lo sacó de Martín García y lo llevó a Chosmalal para que le indicara la ubicación de una mina de oro. Se fugó de allí, y no se sabe exactamente cómo terminó su vida.

BAIGORRITA
Cacique ranquelino de Poitahué, cuyo nombre completo era Manuel Baigorría Gualá, alias Maricó. Nació en la pampa hacia 1837. Hijo del cacique Pichón Gualá, muerto en 1855, y de Rita Castro, cautiva puntana de “El Morro”.
A la muerte de su padre, en razón de su corta edad, fue criado, junto con sus hermanas, por el coronel unitario Manuel Baigorria, por entonces refugiado entre los ranqueles, quien le dio su nombre y apellido.En 1862, Baigorrita ya había asumido el cacicazgo de Poitahué, distante a unos 50 kms de Leubucó.
En junio de 1865, a instancias de su padrino, firmó un tratado de paz con el presidente Bartolomé Mitre, a fin de pacificar la frontera sur de San Luis y Córdoba. Pero bien pronto, junto con el cacique Epumer, apoyó el accionar de las montoneras de los hermanos Sáa en disconformidad con el gobierno de Buenos Aires.Entre las primeras invasiones que promovió se cuenta por sus efectos devastadores el malón sobre Villa Mercedes (San Luis) en 1867; y sobre Villa La Paz (Mendoza) en 1868, donde fue saqueada la misma iglesia del pueblo.Fue el último cacique en caer, transformándose en la presa más codiciada de los militares del ejército como Eduardo Racedo, Rudesindo Roca y Sócrates Anaya que lo querían como trofeo de guerra. Nunca pudo ser hecho prisionero. El 16 de julio de 1879 le dan muerte en Neuquén cuando conducía a su gente en el intento de cruzar la cordillera para ponerse a salvo del ejército que los perseguía.

LINCONAO CABRAL
Capitanejo ranquel. Con él, los ranqueles hicieron el doloroso proceso de pasar de la libertad al total sometimiento.

YANCAMIL
En Agosto de 1882 tiene lugar el último enfrentamiento armado con las fuerzas nacionales. Yanquimil, el más prestigioso entre los sobrevivientes combatió en Cochi Cô (Agua Dulce) actual Dpto de Puelén, y aunque se retiró vencedor, se dio cuenta que la guerra estaba perdida y se entregó en marzo de 1883.

CRONOLOGÍA HISTÓRICA

Entre los años 1775 y 1790 se establecen los primeros pobladores ranqueles en el Mamul Mapu.

Entre los años 1790 y 1820, bajo el cacicazgo de Carripilum se firma el Tratado de Paz de la Laguna del Guanaco, se visita al virrey Liniers, se firma el Tratado de Paz en Chranantue con Francisco Chiclana.
Entre los años 1820 y 1836, bajo los cacicazgos de Yanquetruz, Pichuin y Carrane suceden el Tratado de Paz de la laguna del Guanaco, el asilo de Manuel Baigorria con los ranqueles, las dos Campaña de Rosas contra los ranqueles y la Matanza de La Carlota.
Entre los años 1836 y 1844, bajo el cacicazgo de Payne se firma el Tratado de Paz con Córdoba y Bs. As.

Entre los años 1844-1858, bajo el cacicazgo de Callvunao, se dan el Tratado de Paz con Urquiza en Aillanco y la Expedición de Emilio Mitre.

Entre los años 1858-1877, el cacique será Mariano Rosas, en este periodo los Ranqueles participan en la batalla de Cepeda, se da Expedición del Gral. Julio de Vedia que pone fin a la paz, se realizan cruentos malones, en el 69 Lucio V Mansilla visita Leubuco y se firma un Tratado de Paz.

Entre los años 1877 -1879, hereda el cacicazgo Epumer, comienza Campaña del desierto,
Leuvucó se rinde y se le da muerte a Baigorrita último lider ranquel que quedaba libre.

En el año 1882 se da la batalla de Cochi-co, última escaramuza en el desierto.